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13 noviembre, 2011 Perspectiva No Comments
Los ingredientes de la experiencia sensorial perfecta se mezclaron este viernes para deleite de los que pudimos asistir al Catador de Sevilla, un lugar especialmente dedicado a degustaciones gastronómicas donde Francisco Albalá presentó su marca de jamón ibérico Deheseado cortado para la ocasión por el maestro Florentino Mateos, campeón de España de corte en 2010.

Mientras Francisco presentaba con cariño un producto del que se nota es partícipe de principio a fin, comenzaban a sonar imperceptibles los primeros acordes del cuchillo de Florentino. No tardó en inundarse la sala de un profundo e intenso aroma que nos prevenía de forma inequívoca de lo que estábamos a punto de probar.

Los precisos cortes encajaban delicadamente en el paladar llenando de sabor y aroma nuestras papilas. Tras fundirse en la boca en una larga explosión de gustos, ligerísimamente dulce al principio, llega el momento en que la garganta celebra alegre ese punto casi picante o ácido, difícil de describir y a la vez tan inconfundible que deja el jamón de bellota, imposible de encontrar en ningún otro.
El tránsito de cada loncha es un placer sublime en el que se disfruta una delicada transformación de sabores que invita a probar un nuevo bocado más en un bucle que se antoja difícil de cerrar.

El jamón Deheseado es el ibérico de bellota perfecto, no defrauda en ninguna de las características que se espera de un producto de una categoría en la que cualquier fallo está muy penalizado. Su personalidad destila el esmero que se deposita durante los 36 meses que dura su proceso de producción, desde las dehesas hasta el secadero en Cumbres Mayores (Huelva). Aspectos como su jugosidad con el punto justo de sal, una fina y untuosa grasa dorada y una textura con el grado justo de dureza en las fibras exteriores no dejarán indiferente a los más exigentes.
Por eso, si es de los que presume de descubrir nuevos referentes gastronómicos, aproveche el momento en que Deheseado es aún una novedad: merece la pena poner este invitado en la mesa en esas ocasiones de disfrute con esos amigos especiales que saben apreciar los buenos detalles de calidad.
La experiencia perfecta está garantizada.
