17 enero, 2011 Jorge Bradford No Comments
“En el año 418 España recibe la dirección que le marca una nueva invasión. Es la de un pueblo confiado en su propia fuerza, ingenioso y constante, que va a caracterizar su política y su cultura durante esta época de su historia…”
La dominación visigoda no fue un accidente pasajero, sino que vino a crear sobre los vestigios del patriciado romano y de la burocracia hispanorromana una nueva clase directora.
Los visigodos establecen con el Imperio Romano vínculos cada vez más fuertes cuyo resultado fueron treinta y cinco años de paz. Se dice que por aquél entonces inventaron la escritura rúnica, o al menos, la modificaron con influencias grecolatinas.
En el año 453 establecen la monarquía como forma de gobierno, aunque manteniendo su alianza con un Imperio cada vez menos presente.
A fines de ese año desaparece lo que quedaba del Imperio de Occidente, hecho por otra parte de extraordinaria trascendencia en la formación del nuevo estado. Ahora ambos pueblos, el hispanorromano y el visigodo, conviven unidos solamente por la autoridad del rey, el cual legisla separadamente para cada uno de ellos.
Se fortalece sobre todo la ganadería y la agricultura introduciendo nuevas variedades y formas de cultivos. Se abandona el sistema esclavista y la tierra, en su mayoría perteneciente a la corona, es cedida a colonos o siervos que la cultivan y pagan una renta.
En este tiempo Sanlúcar hasta entonces llamada “Lucus Solis” pasa a llamarse: “Solucus”. 
En el año 589 y bajo el reinado de Recaredo, primer monarca visigodo hijo de una española, se instaura de forma definitiva la fe católica como religión, al renegar él mismo del arrianismo y convertirse al catolicismo. Por otro lado la conversión de Recaredo permite una fuerte sintonía con la oligarquía militar que conservaba la estructura heredada de Roma y que era su apoyo en el mundo hispánico. Comienzan así, los catorce siglos de catolicismo oficial en España. A su muerte (año 601) estaba ya fundado un Estado unitario que comprendía casi exactamente el territorio de la península ibérica y adoptada la monarquía hereditaria por un pueblo mayoritariamente hispanorromano.
revista PERSPECTIVA